La clase sobre modelos fue muy interesante para mí, la idea de bajar a la consciencia los estereotipos, los modelos que arrastramos día a día en el inconsciente en nuestra facultad me pareció muy entretenido de hacer como conjunto. De alguna manera siento que este ejercicio empezó con la primer clase, con el describir a un desconocido del cual no sabíamos nada más que era un estudiante como nosotros de esta facultad, y al menos en mi caso, a partir de ese pensamiento base fue como comencé a construir el perfil que imaginaba de mis dos compañeros en esa primera actividad. Como si pudiera definir quienes eran a partir de sus carreras y a que modelo se ajustaban según lo que veía.
En cuanto a la actividad de crear un personaje modélico de FADU, siento que estuve gran parte de la actividad preocupada de que no estuviéramos creando una ridiculización o cargando solo con características negativas porque era más fácil de resaltar los defectos que posibles virtudes. De alguna manera sentí que estábamos tratando de crear un personaje que hablara de algo que vemos en otros pero que de alguna manera no se pareciera a quienes estábamos ahí, como si así pudiéramos alejarnos de la ridiculización que le estábamos cargando a ese personaje. Algo de representar al “cheto” o “hippie con OSDE” se sentía seguro, como no nos sentíamos tocados por ese modelo era más fácil cargar todos nuestros prejuicios sobre él pero de alguna forma sus características nos devolvieron a nosotros pensamientos o frases que alguna vez si dijimos o hicimos. Como retoma en uno de sus textos Horacio “El trabajo de un artista con imaginación no sólo reproduce lo que ve sino lo que piensa y siente.” (Imaginación, Horacio Wainhaus), entonces ¿Es posible crear algo que no tenga nada de uno mismo? ¿Es posible generar, en este caso, un personaje que no tenga nada de lo que pensemos, sintamos, creamos como diseñadores y personas?
En cuanto a mi particularmente, me siento muy diferente en cuanto a los gustos y el contexto social-familiar que le planteamos a Lucas, quien venía de una familia conservadora, de clase media alta, de padres casados y profesionales. En mi caso, soy la segunda persona de mi familia en estudiar una carrera universitaria, siendo la primera mi hermana mayor, viniendo de una familia clase media y padres divorciados sin título alguno, me sentí muy poco representada por ese modelo que creamos en ese aspecto, pero si lo he visto de cerca en amistades donde hasta me sorprendía que así fuera, acostumbrada a que mi modelo familiar fuera el más recurrente para mi. Así también me paso con la forma de actuar con respecto a la carrera, donde pusimos que amaba la carrera pero no era aplicado. Es la característica de la que más lejos puedo estar, siempre fui aplicada porque crecí bajo el pensamiento heredado de mi papá de “esto lo elijo yo, es lo que amo, ¿por qué voy a hacerlo a medias?”. A la vez siento que es la característica menos modélica de las que pusimos, porque siento que el modelo de alumnos de FADU es más cercano a aquellos que se esfuerzan y dejan todo por la carrera, que son más usuales las noches sin dormir, de dejar horas y horas por un trabajo de la facultad, que el caso contrario. Incluso encontrándome a mi misma en la situación de estar terminando cosas a último minuto porque dedique más tiempo a otras responsabilidades ¿Por qué no puedo ver posible amar, elegir algo y no dedicarle el 100% de lo que somos todo el tiempo? ¿A qué viene ese pensamiento tan rígido en mi?
Sin embargo, hay varios puntos de la caracterización de Lucas donde puedo sentirme identificada, sobre todo en cuanto a los aspectos de anhelos y rechazos. Una discusión muy usual de mi familia siempre fue mi planteo de terminar la carrera e irme a algún país extranjero a hacer un posgrado y si podía quedarme a vivir allí, lo que siento que es una característica modélica de mi generación que de algún modo, por contexto social-económico, por crianzas, crecimos pensando “antes que el país se vaya a la mierda me voy yo primero”. Por otro lado, recuerdo cuando escribimos que rechazaba “Tener que recibirse para tener reconocimiento / valor social. Para él, mentalmente, ya es arquitecto” las carcajadas de la mesa fueron grandes, y que les comentaba a los chicos que a principio de este año ese era mi pensamiento, solo me quedaban 4 optativas por hacer, gran parte de mis amigos y compañeros se habían recibido y sentía que yo ya sabía todo lo que necesitaba. ¿Realmente sé todo lo que necesito? ¿Puedo comprender que me queda mucho por aprender de mi misma y del mundo más allá de la carrera? Fue divertido encontrarme a mí misma en esa frase y reconocer en ese modelo algo de todos los estudiantes al compartirlo con la cursada y que surgieran las mismas risas.
Algo que puedo admirar de este personaje modélico es la voluntad de exponerse a un entorno tan contrario al que se crió, en esta diferencia de lo conservador del hogar con el ambiente que se vive en FADU, y estar dispuesto a desaprender costumbres y valores e incorporar otros. De alguna manera siento que es algo que todos hacemos en mayor o menor medida dentro de la facultad, al cruzarnos con otras realidades tan diferentes a las que vivimos, sean la minoría o no, es inevitable no absorber algo de eso que escuchamos o que vemos resonar en los proyectos de otras personas. Por otro lado, rechazo de Lucas sus prejuicios de apariencias físicas para vincularse y su pensamiento meritocrático, ya que considero que son cosas que retrasan a la hora de conocer a un otro. ¿Por qué tengo esta consideración y esta negativa al pensamiento meritocrático? ¿Qué hay de mi marco valorativo que me impide conectar con ello?
Dentro de las características de Lucas, considero en gran medida modélico “el rechazo a aquello que se impone” como algo propio de esta facultad donde constantemente nos enseñan a cuestionar aquello que aparece como impuesto en los medios, en todo lo que se diseña, y no quedarnos con esa única mirada de quien dirige el mensaje sino resignificar hasta encontrarle el propio significado o desenmascarar aquello que está corriendo por lo bajo. Son modélicos también los referentes de diseño puestos, ya que son pilares del diseño arquitectónico y se consideran modelos para el estudio y aprendizaje en la mayoría de los alumnos de Arquitectura del mundo.
El tema de los estereotipos o modelos de estudiantes en FADU es algo que me reencuentra en esta clase y estas actividades, siento que hace varios años, en 2019, con un grupo en Proyecto Audiovisual 2 realizamos un mockumentary: FADU (FAUNA AUTÓCTONA DEL DISEÑO UNIVERSITARIO) que se basaba en el modelo de FADU, cómo se vivía la cursada, los tipos de estudiantes y de experiencias que habitaban la facultad. En este proyecto me tocó ser la Guionista y Asistente de Dirección, por lo que viví muy de cerca el proceso de investigación, de entrevistar distintos estudiantes de todas las carreras de FADU y a través de sus testimonios escribir un guión ficcional pero que representara esos modelos de conducta y pensamiento que me reflejaban estas personas. Desde la comparación de una estudiante de Imagen y Sonido y la dinámica de trabajos en grupo conversando con su amiga de Gráfico que solo trabajaba individualmente, hasta los distintos comportamientos de los estudiantes con respecto al estrés, sin darme cuenta estaba trabajando sobre modelos de conductas y pensamientos de FADU. Siendo primordial un buen trabajo y una buena identificación de esos modelos, porque sobre ellos se construía la comedia. Y a grandes rasgos esto pudimos verlo en la última clase, los rasgos más modélicos o con los que todos nos sentimos identificados fueron los que causaron risa, porque en el conjunto podemos burlarnos de aquello que nos identifica como cuerpo estudiantil, porque el formato y la actividad avala esa risa. ¿Por qué solo nos permitimos la burla y la risa sobre nuestras propias características y manías como diseñadores pero no se le permite a un tercero?
Por otro lado, en mi experiencia como diseñadora a lo largo de la carrera, siento que el tema de modelos o estereotipos es muy recurrente, que se enseña para que como alumnos y diseñadores seamos conscientes del tipo de modelo que estamos repitiendo por generaciones y si realmente queremos suscribir a ello. Me pasó recientemente en una clase de Análisis del Discurso Visual, que el tema de la clase fue estereotipos y la actividad era analizar un póster de película y desandar los estereotipos o modelos que planteaba. En el caso de mi grupo nos tocó el póster de Encanto, una película de Disney que vi reiteradas veces con mis hermanos y que disfrute mucho pero que a la hora de sentarme a analizar note la cantidad de modelos que Disney da por sentado sobre lo que ellos consideran “latino”, donde se mezclaban características de Colombia que era la nacionalidad a representar, pero con dejes de costumbres y prendas pertenecientes a México, haciéndonos pensar como ese modelo generado por Disney producía una desinformación constante. Por otro lado, había una fuerte presencia de los distintos “modelos de mujeres”, más bien retrógrados, representados en cada una de las mujeres del film de acuerdo a la habilidad mágica que poseían: la bella, la que creaba flores; la cocinera, la madre que curaba a través de la comida; la matriarca, la abuela que protegía la magia; la marimacho, la hermana mayor que tiene súper fuerza, entre otras.
Esto me hizo pensar, la capacidad de reconocer estos modelos implican que los aprendí primero, pero que al tener la posibilidad de analizarlos y de prestarles atención noto lo erróneos que son y que quiero alejarme de ellos, pero ¿que pasa los niños que consumen y aprenden estos modelos en distintos productos audiovisuales sin posibilidad de discernir que no están bien? Es ahí donde pienso en la importancia de nuestro rol y de aprender de estas cuestiones, para no ser quienes generen contenido de modelos con los que no acordamos o no notamos que estamos sumando a su perpetuación, sino ser quienes puedan cambiarlos a algo mejor. Si generar modelos es inevitable ¿Que rol puedo jugar como diseñadora para no perpetuar modelos que considero negativos? ¿Qué responsabilidad tengo en aquello que cuento?
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