Trabajo Individual | Clase 4 - Maneras del Pensar | Sebastian Buzzani

 

Estoy todo el tiempo pensando y queriendo manipular mis pensamientos.
Me resultó bastante fácil adentrarme en la consigna y comenzar a divagar.
Primero pensé en mis motivaciones como persona, a donde quiero ir, que deseo, que es lo que quiero,
y a partir de las respuestas entre en un loop existencial en donde todo giraba sobre mí mismo.

Cuando empezaron a poner música, comencé a imaginarme una barra moviéndose en círculos,

y luego ese círculo dibujo una burbuja, luego esas burbujas en más burbujas pequeñas.

Después de eso me di cuenta que tenía ganas de romper ese círculo.
Por lo tanto quise quebrar la barra que me había imaginado, y me aparecieron mas formas:
Primero unas que se quebraban en forma de líneas y lograban una conexión entre ellas en forma de
garabato y después otras que que se quebraban en formas rectangulares y se conectaban a partir de
líneas como si fueran neuronas.

Después quise conectar las 2 partes de la barra partida y estos rectángulos se transformaron en uno y
así fueron creciendo como escaleras. Luego pensé que eso seguía siendo el mismo loop que quería
quebrar y lo quebré.

Llegue a la conclusión de que quebrar el loop del loop es llegar a una plenitud, llegar al punctum como
diría Barthes. Conectar con la destrucción que está presente en todo momento, y querer escapar del
loop con más loop.

En la intención de quebrar el loop, me sentí como en una caída libre, que en momentos no hay
pensamiento y por momentos cuando aparece otro pensamiento, era conectar nuevamente con otro
loop y ahí me pregunté si quebraba el loop o lo dejaba ser. Lo deje ser para poder aprender de ese
loop y poder conectarlo con otro.

Y por lo tanto pensé que los loops más conectados entre sí y más quebrados son más interesantes
que las formas conclusas y cerradas.

Y de ahí pensé en que al interesarme en estos loops, me obsesiono ante ese loop y dejo de ver
otros loops que pasan a mi lado, que buscan conexión, que se conectan, pero no me doy cuenta.
Al obsesionarme con el loop quebrado, siento que quiero llegar a un loop idealizado por mi.
Ese mismo loop idealizado es un espejo de todos los demás loops que pienso y tengo dentro.
Y ahí pensé en ¿qué hacer?

Observó, quiebro, dejo ser.
En el dejar ser tenía que seguir cayendo y por lo tanto vuelve la incertidumbre.
Y así crear un loop más grande
entre la incertidumbre - encontrar un nuevo loop - quebrarlo - volver a caer.


En la búsqueda de un lugar en la facultad para pensar, primero busque un lugar en donde
pudiera quebrar a la facultad en 2, por lo tanto fui a las escaleras de emergencia, no me senti comodo,
fui al entrepiso y tampoco.

Salí al pantano y me encontré con la naturaleza.
Empecé a ver loops por todos lados, en las plantas, en el agua, en todo lo que no era concreto.
Y llegué a una conclusión:
De que la naturaleza son loops quebrados que se interconectan infinitamente y por lo tanto en esa
arbitrariedad de la naturaleza, se llega a una plenitud que no se necesita manipular, que es solo ser.

Y que el pensamiento humano es algo concreto, es algo que necesita manipular, que necesita crear,
que necesita innovar, que necesita un límite, ideas cerradas, ideas acabadas.
Y volví a pensar en quebrar el concreto y que la naturaleza haga lo suyo,
que en eso estaría lo bello de esa arbitrariedad.


Luego de eso pensé en que si quería quebrar el concreto, volvería a tener concreto,
podría conectarlo con más concreto, pero este estaría nuevamente manipulado.

Paralelamente pensaba que en el concreto las raíces no se expanden,
por lo tanto naturaleza y concreto no pueden convivir.

¿Cómo llegar a que el concreto se transforme en naturaleza?
El lenguaje es concreto, el pensamiento no, el pensamiento libre es naturaleza.
El lenguaje nos concretiza.
La mirada es naturaleza, soy pleno mirando (cuando utilizo el lenguaje manipulo y soy concreto).
¿Cómo usar el lenguaje sin concretar ni manipular?
No se puede, siempre estamos queriendo decir lo que pensamos.

Por lo tanto el lenguaje que entendamos nosotros mismos como límite impuesto es
intentar manipularnos a nosotros mismos en pos de algo, que puede ser cualquier cosa.

Llegar a no pensar con palabras o llegar a poder mirar sin pensar, es sentirse pleno en la caída,
es estar presente.

Creo que hay momentos en los que tenemos que pensar y momentos en que solo tenemos que
seguir el movimiento de la naturaleza. Es difícil darse cuenta y creo que cuando te das cuenta,
es cuando el presente se borra.

Intentar llegar a una respuesta absoluta sería comenzar a pensar en loop de vuelta e intentar
quebrarlo nuevamente.







Veo este proceso y siento que estaba llegando a un punto bastante importante, comparandolo con el
mismo proceso de mis compañeros puedo dilucidar que de alguna manera todos queriamos llegar
al mismo punto pero desde distintas perspectivas. A lo largo de las semanas segui pensando en este
momento en el que solo me pare a pensar. Pense muy desde las formas y no tanto desde el concepto,
hay muchas cosas que no percibi y que las descarte, y que quizas si me pongo a hacer el ejercicio
nuevamente, las agarraria y plantearia el problema de porque las descarte.

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