Partiendo de la consigna que realicé en clase, en la cual, a partir de momentos de silencio, momentos en donde escuchamos sonidos y en donde anotamos lo que íbamos pensando y reflexionando durante este proceso, donde a medida que pasaba el tiempo me di cuenta lo mucho que me costaba al principio no hacerme preguntas como ¿Qué empiezo a pensar? ¿Por qué tengo que pensar? ¿Qué debería pensar?, soltarme y dejarme llevar por la “deriva” era algo que no terminaba de entender, no podía asimilar que significaba hacer eso, me generaba incertidumbre y duda en si iba a poder lograr algo de esto. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, sumando los sonidos que traían los docentes y los escritos que iba haciendo de la experiencia pude observar, que pienso como si estuviera hablando conmigo misma, es como si tuviese una conversación con mi voz interna, que supongo que es mi parte consciente (¿Qué hace que llegue a suponer eso?).
En un inicio, pensaba sobre el frío que hacía, sobre las consignas que nos habían dado, que es lo que se buscaba con esto, y en las cosas que tenía que hacer para otras materias para la semana siguiente, como si me estuviera haciendo un cronograma mental de lo que se venía para mi fin de semana. Debo agregar que eso es algo muy común en mi, estar haciendo algo, hablando con alguien o tal vez escuchando música o viendo alguna serie pero en mi interior estoy pensando en lo que tengo que hacer, como si viviera de lo que tengo que hacer y no de lo que hago en el momento, es por eso que tengo una preferencia por seguir consignas, ya que estas hacen que me centre en algo concreto y no tener que batallar con mis dudas, cosa que admito me cuesta afrontar (Esta situación de estar pensando en lo que tengo que hacer constantemente, ¿Por qué me resulta tan negativo?, ¿Por qué lo veo como algo que me pesa?, ¿Hay una manera de llegar a un punto medio?, es decir ni pensar demasiado a futuro ni llegar al punto de no poder organizarme, ¿Puedo trabajarlo o es que no quiero?, ¿Cómo llego a lo que quiero ser?).
A medida que transcurría el tiempo, y sumando la música que se iba escuchando de a bloques, mi pensamiento se empezó a dirigir en lo que la música me hacía sentir, el ambiente para mí, cambiaba totalmente cuando había sonido, ya que este último hacía que proyecte en mi mente sensaciones, recuerdos, colores o ambientes que conocía, por ejemplo, en un momento uno de los sonidos tenía un ritmo desigual, empezaba siendo algo melódico pero después según mi percepción se iba alterando recordandome de modo subjetivo, al sonido de una alarma de celular, tipo de despertador (¿Cómo es que articule el sonido de un despertador al sonido que nos hicieron escuchar los docentes?).
Llegó un momento en el qué empecé a pensar que parecía que los sonidos iban acompañando el cómo me iba sintiendo, a medida que me relajaba y podía dejarme llevar más, la música se volvía más melódica, y eso me serenaba, dejaba fluir mis pensamientos y no condicionarlos solamente en recuerdos de lo que tenía que hacer, es así que puedo decir que la música fue un gran condicionante para mi, pero de una manera positiva porque esta modificaba el clima y el ambiente de lo que pienso, cuando los sonidos eran más melodiosos me imaginaba colores claros y mis pensamientos eran más calmos, hasta pero con ciertos momentos de melancolía, al contrario de cuando los sonidos eran más disruptivos, al principio me alteraban porque me sacaban del eje de la consigna y solo sentía un sonido molesto (¿Por qué recalco como algo negativo que el sonido me haya sacado de la consigna?). Pero a medida que me iba acostumbrando, estos sonidos disruptivos me llevaban a un ambiente de tensión pero recordándome al sonido de una película de suspenso, como si recordara que esos sonidos son propios de esas películas y esto logró que me olvidará que estaba haciendo una actividad dentro del ambiente de la materia de Heurística.
Volví al ámbito de clases en el aula cuando escuche a los docentes realizando preguntas al aire sobre como pensamos cuando pensamos, que pensamos como diseñadores, etc. Y fue con esas preguntas que me di cuenta que nunca me hice esas preguntas, nunca las había pensado o nunca me las habían preguntado tan claramente, siento que es difícil describir eso, no suelo reflexionar sobre el tema, siento que me dejo llevar más por lo que tengo que hacer sin debatirlo mucho, y repensando, creo que es porque vuelvo a la sensación de incertidumbre al pensar ¿Porqué nunca me hice estas preguntas? ¿Qué fue lo que me llevó a no hacerme alguna de estas preguntas en algún momento?, lo que sí entiendo es que la carrera provocó que esté proyectando ideas y haciendo cosas constantemente, así mismo la sociedad me llama a ser productiva, ocupar mi tiempo en hacer cosas, en alcanzar objetivos y metas (¿Se pueden evitar este estandar de la sociedad?, ¿Por qué nos llaman a estar ocupados todo el tiempo?, ¿Por qué se ve al ocio como algo negativo?), pero no a priorizar el camino y el proceso que me lleva a eso, tampoco a la búsqueda de uno mismo como persona y además como diseñadora, eso es lo que me llama mi atención e interesa de esta materia, como a partir de diferentes procesos vamos reflexionando y deconstruyendo lo que somos y hacemos.
Siguiendo con la actividad en clase, luego de esta primera parte, nos fuimos del aula, para realizar la siguiente consigna, donde cada estudiante tuvo que buscar un lugar en FADU donde pudiera hacer este proceso/experiencia pero esta vez a solas, totalmente individual. Para esto pensé en un lugar en específico en la facultad, me dirigí al primer piso, cerca del aula 112 hay un lugar para descansar, cuando me senté y empecé el ejercicio lo primero que pensé fue ¿Qué va a pensar las personas que pasen enfrente de mi y me vean con los ojos cerrados y con un cuaderno y birome en la mano?, me tranquilicé a mi misma diciendo que iban a pensar que estaba dormitando, lo cual se ve mucho en los distintos ambientes dentro de FADU (¿Por qué me preocupa lo que los demás piensen de mi?).
Otra pregunta importante que surgió mientras pensaba fue: ¿Porque elegí este lugar? ¿Qué dice de mí esta elección? y lo primero que respondí fue que tenía el recuerdo de hace unos años de estar con mis compañeras en ese lugar, esperando para volver al aula porque teníamos que esperar a la nivelación de los trabajos de una materia.
¿Será que me dejo guiar por mis recuerdos o por las sensaciones que viví a la hora de elegir algo?, al pasar el tiempo también empecé a sentir pasos, personas abriendo paquetes y saliendo de sus aulas hablando con otros compañeros, lo cual me desconcentró ya que enfoque mi atención en escuchar lo que decían las personas, lo cual hizo que me pregunte ¿Porque no elegí otro lugar?, tal vez un espacio afuera donde no haya tanto barullo, pero pensé en el frío que estaba haciendo y decidí seguir en este lugar, diciendome a mi misma que me concentre, tratando de mentalizarme en seguir el ejercicio, llegando a un punto en que sentí que me pesaban los párpados y que tenía demasiado sueño, y esta sensación provocó que pensara en mi casa, en la comodidad y en el deseo de no tener que hacer el viaje de vuelta. Al final el sueño modificó totalmente la forma de pensar que iba llevando hasta el momento.

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