MANIFIESTO | Pedro Torres

AL MAESTRO CON CARIÑO

Un manifiesto sobre la competencia en la enseñanza del diseño


Puede que muchos no estén familiarizados con esta dinámica, pero hay instituciones — o incluso países enteros — que tienen su enseñanza pública bajo régimen de dedicación exclusiva. Es decir, que exigen que los profesores de las universidades públicas tengan la docencia como la única fuente de trabajo, estando prohibido el ejercicio de otra actividad remunerada, pública o privada. El objetivo de la dedicación exclusiva es mantener docentes que hagan de su existencia un reflexionar continuo sobre la sociedad, la naturaleza y el conocimiento, por medio de actividades de enseñanza, investigación y orientación. La dedicación exclusiva también sería importante para facilitar a la universidad evaluar el trabajo de sus docentes constantemente.


A pesar de tener beneficios para muchas áreas de la academia, este sistema no podría ser más inoportuno dentro del campo del diseño. Por tratarse de un campo que tiene como objetivo final la creación, es fundamental que los docentes tengan contacto con la realidad práctica. Una persona que no está familiarizada con el trabajo práctico del diseño simplemente no está capacitada para crear profesionales aptos para el trabajo práctico del diseño. La dinámica es simple: solo se debe enseñar lo que se sabe. De lo contrario, lo que se enseña en la Universidad es completamente utópico y desplazado de la realidad, y cabe al estudiante de diseño buscar otras figuras que puedan ser sus mentores. Además, genera una extraña dualidad entre la academia y el mercado de trabajo, como si fueran lados opuestos de una misma moneda, fuerzas antagónicas en constante conflicto.


Sin embargo, aun cuando la dedicación exclusiva no es una imposición de la institución, es común ver los cuerpos docentes repletos de profesores que tienen sus vidas totalmente orientadas hacia el universo académico, sin tener de hecho un bagaje de experiencia práctica.


Reconociendo la incongruencia de esas relaciones, y cuestionando la idea de competencia en la enseñanza, 


  1. Propongo un rescate de la relación artesanal maestro-aprendiz, en que la figura del profesor sea la de un guía que entienda los dolores y las necesidades de sus alumnos, que les pueda guiar a través de sus propias experiencias y conocimientos prácticos;

  2. Pienso que la enseñanza de proyecto no debe ser el objetivo, sino una consecuencia; 

  3. Defiendo que uno no debe convertirse en profesor de proyecto porque siente que sabe enseñar, sino porque su trayectoria y su experiencia son tan valiosos que no compartir sus conocimientos sería un acto de egoísmo imperdonable;

  4. Propongo que la actuación profesional en paralelo a la docencia no sea condenada, sino por el contrario, que sea estimulada o quizás exigida;

  5. Deseo que la relación entre mercado y academia sea de mutuo intercambio, permitiendo a los estudiantes tener sus primeras experiencias en el mercado de trabajo, mientras que el mercado también se favorece de las innovaciones fomentadas por el ambiente de investigación universitaria;

  6. Defiendo que no existe teoría sin práctica, aunque pueda existir práctica sin teoría;

  7. Entiendo que es una obligación moral de los profesores, una vez que tengan sus propios trabajos en paralelo, recibir y contar con la colaboración de sus alumnos en régimen de pasantía;

  8. Sostengo que corresponde a los alumnos también tomar una actitud crítica, oponiéndose a las orientaciones de aquellos que claramente no tienen suficiente vivencia laboral para respaldar sus enseñanzas.

 

Comentarios