MANIFIESTO | Galvan Rodrigo

El alma de las creaciones

FADU, octubre de 2022

¿Manejamos la maquina o ella nos maneja a nosotros? En el auge de la era digital el ser humano juega a ser Dios, desarrollando la famosa inteligencia artificial. Incluso nos llegamos a cuestionar si algún día seremos reemplazados por maquinas. Dimos la capacidad a la maquina de poder realizar creaciones de todo tipo, aunque en este manifiesto hablare específicamente de las creaciones gráficas. No me atreveré a llamar las creaciones hechas por la maquina “Arte”, pues están muy lejos de ser consideradas como tal.

Estas nuevas creaciones gráficas impulsadas con inteligencia artificial poseen un grado técnico impresionante, pero se encuentran completamente vacías. Obras y creaciones sin vida, carentes de Alma. La maquina jamás sera capaz de crear arte que supere al de la pasión humana. Todo lo que la maquina es capaz de hacer es pura esencia sin sustancia alguna. ¿Acaso somos menos que una maquina? Y los que se llaman “Agentes de la maquina” o claman utilizarla como una herramienta no hacen mas que replicar arte que ya existe. Sus “creaciones” no son mas que una copia burda de lo que ya existe, un atajo barato. A fin de cuentas, ¿Como es que las maquinas aprenden a copiar? Nada mas y nada menos que con obras de artes hechas por humanos de carne y hueso.

A diferencia de nosotros la maquina no posee una consciencia, todo lo que hace es revisar su base de datos y realizar cálculos. Sin consciencia alguna no hay decisiones tomadas, y sin decisiones no hay sentido a lo que se muestra. Si damos lugar a estas obras sin ningún tipo de sentido perderemos la función principal del arte, que nos intenta comunicar algo, dejar una huella en el mundo. Es como si dejáramos que el viento o las olas del mar pinten por nosotros. Pura causalidad, imágenes que no cuentan nada, no son mas que simples accidentes.

Como artista tenemos que volver a la tradición cuando se trata de arte. Debemos ser personas curiosas y creativas, dejando una parte nuestra en nuestras creaciones. Mostrar una obra de arte es mostrarnos a nosotros, que hay en nuestro interior. Cada pincelada o trazo que realizamos cuentan una historia, y la creación en su totalidad es una gran narrativa. Tenemos que dejar nuestra huella en este mundo retorcido, comuniquemos sin miedo lo que nos molesta o lo que disfrutamos. No dejemos que ninguna maquina se atreva a intervenir en nuestras creaciones. Lo único que las maquinas están haciendo es quitar lo humano que posee el arte. Pues, me atrevo a decir que es mas bello ver un error humano que una perfección vacía creada por una inteligencia artificial. Nuestro objetivo es recuperar este vinculo entre artista y obra que se esta perdiendo.

Solo nosotros tenemos la capacidad de dar un alma a una obra de arte.


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