Producción Individual | Clase 8 - Evaluación | Noelia Leal

Durante el transcurso de la carrera, muchas veces escuché comentar que los diseñadores somos “solucionadores de problemas”, y por mucho tiempo me convencí de esto último, imaginaba que a mi me iban a llegar “problemas” que de algún modo a partir de los conocimientos que tengo en diseño iba a tener que “solucionar”. Pero este año, y más precisamente durante esta cursada, empecé a cuestionarme si realmente esto es verdad, ¿Somos solucionadores de problemas o somos constructores de problemas?, y pensándolo profundamente a partir de lo aprendido durante la clase 6 (Problema), realmente llego a la conclusión de que en verdad somos constructores de problemas, somos nosotros los que le otorgamos valor y sentido a ciertas problemáticas, somos nosotros quienes destacan un problema por sobre otro desde nuestro propio contexto y desde el marco valorativo que nos atraviesa.


Es así que surge la necesidad de preguntarme ¿Qué es un problema? ¿Realmente lo que yo tomo como problema, lo es en realidad?. Como dije anteriormente es el sujeto el que genera estas problemáticas, las cuales pueden ser pensadas desde lo individual o lo colectivo, ya que puede ser un problema que esté enfocado en algo que vivimos en lo cotidiano y nos afecte solamente a nosotros en ese momento, o bien, pueden ser algo más grande que nos afecte más allá de lo cotidiano e íntimo. 


Para poder entender la diferencia entre un problema común y un problema detonante, para mi, fue muy necesario el esquema presentado por los docentes donde explicaban los conceptos de Sujeto - Objeto - Marco Valorativo - Contexto. Además del concepto, planteamiento y utilización del Módulo de sentido, ya que en conjunto nos daban las herramientas para poder comprender y definir de mejor manera lo que nosotros estábamos considerando como un problema detonante, organizándolo, sintetizando y haciendo más factible el análisis y trabajo sobre el mismo.


Fue así que desde mi punto de vista y a partir de lo aprendido en esta clase, que comprendí que estaríamos hablando de un problema detonante, cuando hay una situación que nos convoca y moviliza a partir de una inconsistencia, una falta, una duda que nos lleva a cuestionar nuestro accionar (¿Porque pasa esto?, ¿Porque actuo de esta manera frente a eso?, ¿Solo yo pienso así?, ¿Solo a mi me afecta?), nos lleva a investigar, a analizar y en este proceso comenzar a cambiar la mirada y el enfoque, en donde como sujetos debemos intervenir en dicha problemática de manera consciente y voluntaria para generar una transformación, así como menciona Gaston Breyer - “Un problema - heurísticamente - es la conciencia de que una situación dada de hecho “no puede seguir así” y requiere un cambio, nuestra intervención como diseñadores”- La escena presente (2005). 


De este modo, inclusive al encontrar un problema detonante nos posicionamos frente a él desde la perspectiva de cada uno, poniendo en juego nuevamente el marco valorativo y el contexto de cada sujeto. Lo interesante de esto fue ver como en grupo llegamos a un acuerdo acerca de cuál es el problema detonante que nos moviliza como diseñadores y de esta manera plantear nuestra posición a partir de un manifiesto, donde verbalizamos e hicimos visible nuestros pensamientos, puntos de vista y nuestro accionar frente a la problemática.

Es importante recordar que esta idea de manifiesto fue utilizada por grandes grupos vanguardistas para alzar la voz y dar a conocer una nueva perspectiva, en muchos casos radicales, frente al contexto que ocurría en esa época y sobre el que claramente no estaban de acuerdo, es así como a partir de esta acción estos grupos podían plantear la problemática, su posición frente a ella y su plan de acción para generar ese cambio de paradigma que ellos pregonaban, lo cual me recuerda a un párrafo del Manifiesto de Die Brücke (Movimiento expresionista alemán) en el cual decían: “Con fe en el progreso y en una nueva generación de creadores y disfrutadores, convocamos a toda la juventud. Como jóvenes que somos (…) queremos inventar la libertad de vida frente a las viejas fuerzas establecidas. Todo aquel que comunique con franqueza y autenticidad lo que le impulsa la creación es de los nuestros”.  


Es por eso que podemos decir que el concepto de manifiesto se convirtió en una herramienta de expresión que pone sobre la mesa la posibilidad de cuestionamiento, debate y de la presentación de una nueva realidad. Esto siempre me llamó la atención desde que lo vi en la materia de Historia, pero volverlo a ver en Heurística y con este nuevo planteamiento me parece super interesante y enriquecedor, no solamente la idea del manifiesto, sino también el cuestionamiento a la perspectiva de “solucionar” el problema, hacia la de “construir” el problema, lo cual ya venía viendo con la materia de diseño gráfico 4 donde empezamos a poner en juego el diseño estratégico, donde a partir de metodologías e investigación empezamos a visualizar problemáticas que estaban en nuestro contexto y que nos hicieron optar por una posición para poder trabajar sobre estas y poder transformarlas desde nuestra perspectiva de diseño.


Lo cual en conjunto con el trabajo desde la cátedra de Heurística y con la de diseño lograron que sea un poco más consciente de lo que me rodea, de lo que me afecta, el porque me afecta y a tener una mirada más crítica donde pueda cuestionar y deconstruir mi pensamiento para poder preguntarme como sujeto: ¿Cuál es la problemática?, ¿A quienes afecta?, ¿Porque les afecta?, ¿Desde donde me paro para poder abordarlo?, ¿De qué manera lo voy a abordar?, ¿Cuáles van a ser mis acciones?, ¿Desde donde realizo mis decisiones como sujeto?, y ¿como diseñadora?. 


 


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