Manifiesto: “La convivencia en nuevos grupos de trabajo”
La convivencia con un grupo es inminente en la vida del diseño, dentro de una misma disciplina o de forma multidisciplinaria nos veremos en la obligación y la necesidad de recaer en un grupo con el cual debemos trabajar en conjunto en un proyecto mayor a nosotros mismos. Sostengo que la buena convivencia y dinámica del grupo determinará los resultados del mismo, para lo que propongo una serie de actitudes a considerar y actividades para ello:
“Mi crecimiento y desarrollo como individuo depende del proceso grupal”: Cada individuo deberá comprometerse con el proyecto por delante, comprender que sus aspiraciones y objetivos personales sólo podrán ser alcanzados si pone por delante los grupales, enfocándose en la sinergia del grupo más que en su propia tarea.
“Mi tarea forma parte de un proceso mayor, al cual no se debe desatender ni ignorar”: Cada individuo deberá estar enterado y comprender la tarea de los restantes individuos, comprender su lugar en el proceso y el lugar de los otros. Deberá dar a conocer su tarea de forma sencilla para la comprensión del resto de los integrantes.
“Respetar a los demás integrantes”: Cada individuo debe respetar a los demás integrantes, a pesar de sus diferencias debe comprender que ese otro tiene una opinión, un pensamiento y una tarea a la que se le debe tanto respeto como a la propia.
“Una jerarquización no implicará desigualdad entre integrantes”: Cada individuo cumplirá con un rol y un nivel de jerarquía dentro del proyecto, pero eso no implica un abuso de poder por parte de los superiores, ni un impedimento de libre opinión y aporte a cualquiera de los individuos. Se los considerará en igualdad dentro del proceso creativo, dando espacios y momentos de aporte y opinión para todos.
“El tiempo dedicado a la dinámica de grupo por fuera del trabajo jamás será considerado tiempo perdido”: El grupo debe permitirse tiempos de descanso y ocio en conjunto por fuera del proyecto a realizar, de esta forma conocerse y comprender al compañero, para una mejor dinámica dentro del trabajo mismo.
“Primero se pregunta, luego se resuelve”: El grupo debe comprometerse a mantener un diálogo constante, no asumir posiciones ni resoluciones por parte de los demás integrantes. Ante la duda, se pregunta.
Nuevamente, la actividad propuesta me encuentra en un punto de incomodidad y de curiosidad a la vez, por un lado no sabiendo cómo interpretar y llevar a cabo un manifiesto pero al mismo tiempo disfrutando del proceso de discutir las ideas y posibilidades con mi grupo. En particular en el manifiesto grupal, en referencia al rol que cumplimos como diseñadores en las redes sociales y los modelos de consumos actuales, me encontré con un tema con el que resueno ampliamente. Es una problemática que me interesa, con la que he trabajado desde un punto de teorizar el medio en otras materias y también desde el hacer mismo como diseñadora para plataformas digitales, como mi trabajo diario. Es un problema que me detona desde varios aspectos, por lo cual fue rápida la elección para mi al poner en común con mis compañeros las problemáticas de cada uno y escuchar esta propuesta, que al momento de escucharla pensé “¿cómo no se me ocurrió?”.
El problema de las redes sociales nos atraviesa a todos nosotros, tanto como diseñadores y como usuarios de las mismas, diversos teóricos, sociólogos, psicólogos, diseñadores, han teorizado sobre el tipo de sociedad que construye este tipo de prácticas y de problemáticas que acarrea consigo, en palabras de Zygmunt Bauman vivimos en una sociedad de consumo, que a través de sus distintos medios de comunicación: “promueve, alienta o refuerza la elección de un estilo y una estrategia de vida consumista y que desaprueba toda opción cultural alternativa” (Vida de Consumo, Zygmunt Bauman). Es una problemática intangible en lo real, ya que sucede en un entorno meramente digital, pero cada vez veo más los efectos en las distintas interacciones de la vida real y las costumbres que construimos como sociedad, de querer todo inmediato, breve, fugaz. A lo que me pregunto ¿qué rol quiero jugar como diseñadora dentro de este modelo de consumo? ¿Qué herramientas tengo para intentar cambiar una realidad que parece tan establecida, tan dada? Como diseñadores tenemos la oportunidad desde nuestro trabajo de crear un diseño más consciente, de utilizar la interfaz del mismo medio a nuestro favor para dar un mensaje diferente. El problema ahí yace en que individualmente no llegamos a generar un cambio en el modelo, por eso el movimiento tiene que ser colectivo, conjunto y de ahí lo que buscamos plasmar con nuestro manifiesto. Por otro lado, como usuarios de esas plataformas, como consumidores, tenemos la herramienta de a través de aquello que elegimos consumir marcar ese posible modelo, cambiar desde el mismo uso aquello con lo que no acordamos. En relación a esto, Postman escribe (...) “Las formas del discurso público regulan y aún dictaminan, qué clase de contenido puede surgir de ellas. (...) No se puede utilizar el humo para hacer filosofía, su forma excluye el contenido” (...), lo cual reafirma la importancia del consumidor en el contenido que se genera y también me permite pensar que tipo de discurso puedo generar si estoy atada a la forma de las plataformas.
Por otro lado, en cuanto al desarrollo de mi manifiesto individual, me costó un tiempo descubrir sobre qué quería hacer mi manifiesto, por lo que decidí empezar por la revisión de mis textos dentro de Heurística hasta el momento, para aprovechar los días. Y como bien dice Tim Harford, “A menudo la creatividad aparece cuando sacamos una idea de su contexto y la ponemos en otro lugar (...) Puede proporcionar ayuda cuando estamos atascados. Esto puede suceder en un instante” (Una manera poderosa de despertar tu creatividad natural, Tim Harford). En esta revisión de mis textos me reencontré con mis condicionantes de las primeras clases y resonó en mi partes de los textos que escribí donde hablaba de los trabajos grupales y las dinámicas de roles en grupos, lo que me despertó la idea de problematizar esto y hacer un manifiesto sobre la convivencia en el trabajo en grupo, pensando y revisitando experiencias propias o de compañeros en situaciones así y que se podría haber hecho para mejorar esas dinámicas. A partir de ello fui planteando mis máximas para una buena convivencia grupal y el por que de ese accionar, pensando que me afecto a mi cuando estuve en malas situaciones de grupo y que hice (o no) y podría hacer para salir de ellas. Hoy en día ha mejorado mi dinámica con mis grupos de trabajo, sobre todo al tener ciertos grupos como recurrentes, dentro del ensayo y error hemos descubierto en conjunto como funcionamos mejor. Pero desde mi lugar en particular he procurado mejorar y ampliar el diálogo en las distintas situaciones, ya que considero que es la principal herramienta que tenemos para la convivencia humana. De todas formas no creo que sea la única manera, por lo que siempre me pregunto ¿Es posible saber de antemano cómo va a funcionar un grupo? ¿Qué otras medidas o actividades puedo adoptar para mejorar las distintas dinámicas? ¿Hay grupos destinados a no congeniar o es posible lidiar con la diferencia con ese otro?
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