FADU, una facultad de diseño y
urbanismo, pero sin diseño y urbanismo.
FADU es una facultad extraordinaria,
hermosa y pública, pero a la vez inaccesible para muchos, donde la cualidad de
pública se ve afectada.
Día a día habitamos un espacio en
el cual aprendemos diferentes áreas del diseño pero nos chocamos con la
paradoja de que ese espacio no cuenta con el diseño necesario para que todas
las personas, con diferentes patologías o discapacidades, puedan acceder a la
posibilidad de estudiar lo que ellas quieran.
Es inevitable padecer las
infinitas escaleras de FADU siendo estudiante o docente, imagínate estando en
sillas de ruedas. Las largas filas, en los pocos ascensores que funcionan, se
roban el protagonismo de los pasillos, imagínate tener que esperar ese tiempo
cada día porque no tenés opción.
Tomar el colectivo es parte del
folclore faduense. Salir de fadu, caminar y bajar las escaleras, cruzar la
calle rápido para que no te lleven por delante los autos, continuar caminando
hasta tu parada que parece estar cada día más lejos, bajar por el cordón,
cruzar la calle rápido y esperar. Con sólo estas pocas situaciones planteadas
es inevitable analizar el problema se esconde en la vorágine universitaria.
FADU es para muchos, pero a la vez para unos pocos. Considero que siendo el
corazón de futuros diseñadores y arquitectos, se debe tomar conciencia de esta
situación discriminativa y poner manos a la obra para cambiar el panorama
selectivo, hacer una fadu inclusiva desde el diseño, que es lo que nos compete.
Algunos dirán que nuestra
facultad cuenta con las herramientas para que personas con sillas de ruedas u
otras patologías puedan acceder, pero no es tan así. Sospecho que las orugas
salvaescaleras (los aparatos al costado de algunas escaleras) están puestas
hace varias décadas y pocas veces fueron usadas. ¿Por qué? Porque no son para
nada prácticas, son toscas y lentas. Imagínate ser cursante de fadu, con los
tiempos acelerados que eso requiere, y tener que subir todas las escaleras del
edificio de esa manera. Sumale el eterno mal funcionamiento de los ascensores y
la sobrecarga que estos tienen. Ni hablar que las mesas de taller están a la
altura de “personas normales”.
La inclusión es algo que se debe
trabajar arduamente desde nuestro lugar y principalmente desde nuestro rol como
diseñadores. Entendamos inclusión como algo sumamente complejo y amplio, pero
por algún lugar se debe empezar. Al menos empecemos desde nuestra casa que es
fadu, otorgándole un mejor acceso a personas en sillas de ruedas. Durante muchos años como estudiante de esta
facultad me maravillé por sus cualidades, al mismo tiempo que me sorprendió por
sus dificultades. Hoy es el día para hacerse responsables de ello, como estudiantes,
directivos, futuros diseñadores y docentes.
Los aspectos que se deben tener
en cuenta para una mejor accesibilidad motriz e inclusión son:
o ° Como
básico e indispensable, crear nuevas rampas que sean incorporadas al diseño del
edificio de tal manera que no sean construidas sólo para la vista, sino que le
otorguen un buen acceso y seguridad al usuario.
o °Solucionar
rápidamente los ascensores para que se puedan utilizar los seis con los que
cuenta la facultad y así agilizar el tráfico estudiantil y evitar nuevos
accidentes.
o ° Crear
mesas de taller que sean a diferentes alturas, para poder generar un ámbito más
compartido, accesible, ameno y de debate. Todos podemos diseñar.
o ° Otorgarle
opciones al usuario en sillas de ruedas, que no tenga que ir al baño del
segundo piso. Debe contar con la posibilidad de elegir a donde ir.
o °Construir
y ambientar un mejor acceso hacia las paradas de colectivos para los
estudiantes.
o °Que
se creen debates y trabajos para realizar entre los estudiantes sobre la
accesibilidad de fadu. Es indispensable que un tema así se hable y sea moneda
corriente entre futuros diseñadores.
o °Fomentar
el ingreso de personas que quieran estudiar en fadu pero que saben de las pocas
posibilidades que tienen para habitarla. Trabajar día a día en ello para que su
estadía en fadu sea placentera y sobre todo accesible.
o °Incorporar
combis institucionales para personas que se les dificulte el traslado hacia la
facultad, dado que el transporte público también es selectivo.
o °Crear
una política de prioridades, empatía y comprensión. Que todos los estudiantes y
docentes comprendan y colaboren con la causa de accesibilidad.
o ° Incentivar
la incorporación no sólo estudiantes, sino docentes, equipo administrativo y logístico
de la institución que tengan diferentes patologías para comenzar a hacer real
la inclusión, y no solamente aparente.
FADU es una
facultad que toma mucho peso en la universidad de buenos aires, la cual es
reconocida a nivel mundial ¿Por qué no
ser ejemplo de inclusión? Es importante este papel que debe tomar nuestra
facultad para dejar de lado prejuicios, frustraciones y discriminaciones; y
sobre todo hablar de lo que no se habla. No hacer tabú una discapacidad, sino
trabajar desde el diseño para incorporarla.
Reflexión:
Trabajar sobre el concepto problema, me hizo comprender la magnitud de este y que no se lo conoce o analiza tanto como se debe. El problema surge cuando aquello que estaba fluyendo, ya no puede fluir de la misma manera. Existen diversidades de problemas, indagamos principalmente en los detonantes, los cuales tienen la característica de emerger, explotar, surgir de manera que no podemos ignorarlos tan fácilmente. Trabajar los orígenes de los problemas, las causas y las consecuencias, me ayudó a catalogarlos e intentar encontrar un sistema para comprenderlos y hallar una solución. El trabajo de la clase 6, donde se analizaban los problemas de cada participante del grupo, me hizo comprender la pluralidad de opciones y opiniones que tiene un mismo problema. Además de que como grupo y persona se nos hizo analizar e indagar más allá de lo superficial del problema; deshilacharlo para comprender. Entender que cada sujeto se encuentra en un contexto y tiempo determinado, y que sus problemas se basan en ese cuadro de contención en el que este se encuentra. No sería el mismo problema si estuviese en otro contexto.
Gracias a estas clases
comprendí la importante, indispensable y determinante posición del diseñador en
la sociedad; muchos de los problemas surgen a partir del diseño, el cual
discrimina ciertas necesidades producto de pertenecer a modelos. Aquí es cuando
se encuentran los problemas y los modelos, ilusa al pensar que esto no tenía
relación.
La creación de los manifiestos
tanto grupal como individual, me enriqueció para lograr pensar pequeñas acciones
que puedan solucionar al menos un porcentaje de esos problemas planteados.
Desde el pensamiento de diseñadora, comprendí que hay que ser responsables al
momento de pensar diseños, ser conscientes del modelo que estamos representando
y asumirlo.
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